Cada clínica, aparte
Cada clínica tiene su propia base de datos y su propia carpeta de archivos. Los datos de una nunca se mezclan con los de otra.
Seguridad y RGPD
Una app de fisioterapia guarda datos de salud, y eso obliga. Así es como Retoma los protege y lo que firmamos contigo.
Cada clínica tiene su propia base de datos y su propia carpeta de archivos. Los datos de una nunca se mezclan con los de otra.
Correo y contraseña para administradores, PIN solo en dispositivos autorizados para fisioterapeutas y un enlace personal para cada paciente.
Un paciente solo ve sus datos y un fisioterapeuta, lo que le corresponde. Se comprueba en el servidor, en cada petición.
Quién entró, qué ficha abrió y qué descargó, guardado dos años y consultable por la clínica.
Vídeos, fotos y documentos solo se abren con un permiso que caduca en horas.
Sin cookies, sin analítica de terceros y sin publicidad, ni en la app ni en esta web.
Al contratar aceptas nuestras condiciones de contratación y el contrato de encargado del tratamiento (artículo 28 del RGPD). En él se detallan los datos que tratamos, para qué, con qué medidas de seguridad, quién más interviene (el alojamiento, en la Unión Europea) y qué pasa con los datos cuando terminas.
Tus pacientes ven en la app la política de privacidad de tu clínica, con tus datos como responsable. La rellenas una vez desde la propia app.
En 30 minutos te enseñamos Retoma por videollamada o en tu clínica, montamos la rutina de uno de tus pacientes y resolvemos tus dudas. Sin compromiso.