Guía
Cómo elegir una app de ejercicios para tus pacientes
Hay muchas herramientas para mandar ejercicios a tus pacientes y casi todas se parecen en la demo. Estas son las siete preguntas que marcan la diferencia en el día a día de una clínica.
Antes de mirar funciones, piensa en el problema que quieres resolver. Casi siempre es este: el paciente sale de la consulta, no hace los ejercicios en casa o los hace mal, y te enteras en la siguiente cita. La herramienta que elijas tiene que ayudar en las dos puntas: que al paciente le resulte fácil hacerlos, y que tú sepas cómo va.
1. ¿Qué tiene que hacer el paciente para entrar?
Si hay que crear una cuenta, recordar una contraseña o buscar una app en la tienda, una parte de tus pacientes se quedará por el camino, sobre todo los mayores. Busca que pueda entrar con un QR o un enlace, y prueba tú mismo el acceso desde un móvil como el de tus pacientes.
2. ¿Tus vídeos o los de una biblioteca?
Una biblioteca enorme ahorra tiempo al principio, pero el paciente reconoce mejor el ejercicio si lo ve hecho en tu clínica, con tu material y con tus indicaciones. Lo ideal es poder usar las dos cosas y grabar en consulta en un momento.
3. ¿Cómo te enteras de que lo hace?
Mandar ejercicios es la mitad. La otra mitad es saber si los hace y cómo le sientan: registro de sesiones, dolor después de entrenar y algún aviso cuando algo va mal, para no tener que revisar paciente por paciente.
4. ¿Cómo se paga?
Hay herramientas que cobran por profesional, otras por paciente y otras por tamaño de equipo. Haz la cuenta con tu equipo real y con el que esperas tener dentro de un año: el modelo que sale barato con un fisio puede salir caro con seis, y al revés.
5. ¿Está en tu idioma de verdad?
No solo los menús: los textos que lee el paciente, las instrucciones de los ejercicios y la atención cuando tienes un problema.
6. ¿Dónde están los datos y qué firmas?
Vas a guardar datos de salud de tus pacientes. Pregunta dónde están los servidores, pide el contrato de encargado del tratamiento (artículo 28 del RGPD) y comprueba que puedes sacar todos tus datos si un día te vas.
7. ¿Encaja con cómo trabaja tu equipo?
Si sois varios: una biblioteca común, plantillas compartidas, permisos distintos para quien dirige y quien atiende, y un acceso rápido en el iPad o el ordenador de la consulta.
Una lista para la demo
- Abre el acceso del paciente desde un móvil normal, sin tu cuenta.
- Crea una rutina de cinco ejercicios con un vídeo grabado por ti y cronométrate.
- Pregunta qué ves tú cuando el paciente marca dolor alto o deja de entrenar.
- Haz la cuenta del precio con tu equipo de hoy y con el de dentro de un año.
- Pide el contrato de encargado del tratamiento y dónde están los servidores.
- Pregunta cómo te llevas tus datos si te das de baja.
Dónde encaja Retoma
Retoma está hecha en España para clínicas de fisioterapia: el paciente entra con un QR, hace su sesión guiada con tus vídeos y puntúa su dolor, y tú ves cada mañana quién necesita un vistazo. Se paga por tamaño de equipo, con pacientes sin límite, y los datos están en servidores de la Unión Europea. Si quieres compararla con la herramienta más conocida, mira Retoma y Physitrack.